sábado, 25 de abril de 2020

El sector editorial también está golpeado

Por: Segundo Matta C.

El 23 de abril se celebró el día del libro 
La pandemia del COVID-19 azota a cerca de 200 países del mundo. En los primeros tres meses deja lamentables consecuencias sociales, económicas y hasta culturales. Las cifras de infectados y muertos son aterradores: 2 millones y medio de infectados y 184 mil personas fallecidas. La economía mundial se ha paralizado y, con ello, todas las actividades que desarrolla el hombre en su trajinar diario.
El libertinaje y la soberbia de los europeos los llevó a mirar a otras latitudes del planeta. La falsa democracia norteamericana y la pedantería de sus gobernantes los clasifica como el “imperio espuma”: crece y luego desaparece. Los gobernantes brasileños, ecuatorianos y mexicanos encuentran en ésta crisis su verdadera careta. Nadie se salva. Los poderosos y vulnerables están al acecho del salvaje virus.
En medio de ésta realidad los gobiernos del mundo han optado por dar algunas salidas a sectores paralizados. La educación como pilar fundamental del desarrollo humano no puede estar detenido. Urge retomar acciones para el reinicio de las labores escolares. Por el momento, las clases virtuales y semipresenciales es la alternativa. Sin embargo, éstas están cargadas de improvisaciones y errores en su aplicación. Es una muestra que en el país la planificación y prevención siempre tuvieron sus lados débiles.
La crisis enseña. Los maestros y estudiantes que pocas veces y/o nunca utilizaron una computadora están obligados hacerlo. Los que ningunearon la tecnología como componente del desarrollo integral de la persona tienen que socializarse rápidamente. Los que hacen oposición a todo tienen que cambiar el chip histórico del obstruccionismo y optar por una algo más propositivo. La lucha de ideas no se ha terminado, se fortalecerá aún más, pero los canales de comunicación y producción tendrán obligatoriamente que cambiar. Allí está el debate.
Algunos preguntan ¿Los libros ya fueron? Mi respuesta es: ¡no! Estarán allí, serán guía maestra de todo proceso, seguirá siendo el instrumento más valioso de la creación intelectual del homo sapiens. La crisis pasará y con ello las formas de producción intelectual también cambiarán.
Mientras analistas y medios de comunicación analizan la situación económica y social que deja la pandemia del COVID-19, olvidan uno de los sectores importantes que garantizan la sostenibilidad de la educación peruana: el sector editorial. Hemos revisado fuentes oficiales del MINEDU y la realidad también es caótica: 40 mil personas han dejado de trabajar en las últimas semanas. Se ha paralizado la exportación de libros que proyectaba ingresos por más de 20 millones de dólares.
Existen 120 librerías en el Perú que por ahora han cerrado sus puertas. La venta online todavía no es rentable. Se han postergado ferias de libros en diferentes regiones del país que representan entre el 20 y 30% de las ventas. Las ciudades con más títulos registrados en el 2019: Lima (5 800), Trujillo (116), Huancayo (101), Arequipa (92) y Cusco (77) están siendo golpeados por la paralización de actividades económicas. La aspiración de alcanzar a los mejores años de exportación intelectual (2007, 2011 y 2012) que sobrepasaron los $37, $28 y 32$ millones, respectivamente, parece que se va esfumando. La pandemia también deja huérfano al sector editorial.
Esperamos que una vez que pase la pandemia se retome y se promueva desde el Estado un proyecto integral que permita darle mayor presencia al sector intelectual. Si bien, en exportación de libros hemos estado por encima de Bolivia (0%), Chile (1%) y Ecuador (2%); sin embargo, Perú con el 6% está muy por debajo de Brasil (8%), Argentina (9%), Colombia (11%) y México (63%). Si se puede, ¡unidos, venceremos!
Escuchamos. Luego de la publicación del artículo ¿Quién debe ejercer el periodismo y quién no? Llegaron varias opiniones. Éstas afirmaban lo siguiente: “si bien el actual gobernador Mesías Guevara como funcionario público no debería confrontar con periodistas, sin embargo, el señor Luis Mego también es funcionario público (Gerente de TV Norte, televisora que administra la Municipalidad Provincial de Cajamarca). En nuestra modesta opinión la actitud del señor Luis Mego es pésima, lo peor, siendo periodista y funcionario público. Ambas responsabilidades deben ser conducidas con prudencia y respeto a la opinión pública. Además, no se puede hacer periodismo de investigación y ser funcionario a la vez. Es decir ¿quién fiscaliza al fiscalizador?

¿Quién debe ejercer el periodismo y quien no?

Por: Segundo Matta Colunche.

Enfrentamiento entre el gobernador regional de Cajamarca, Mesías Guevara y periodista Luis Mego 
El pasado viernes 17 de abril en las instalaciones de la Dirección Regional de Salud Cajamarca se ha generado un bochornoso incidente ocasionado por el gobernador regional de Cajamarca Mesías Guevara y periodista cajamarquino Luis Mego. En pleno Estado de Emergencia por la pandemia covid-19, la autoridad regional increpó al periodista a demostrar si es profesional y si tiene colegiatura para ejercer la labor. El comunicador cajamarquino le respondió que tiene 30 años ejerciendo la labor periodística, es decir, "soy periodista práctico", respondió.

El vídeo se hizo viral en redes sociales. Actitudes vergonzosas han generado opinión en sectores mediáticos del país. Incluso fue abordado con expresiones de solidaridad con el periodista por medios nacionales. Es natural que por su condición de trabajador social el periodista es considerado el más débil frente al poder político. Y, si sus críticas están orientadas hacia tal organización por constantes “errores” –haya o no-, el respaldo social siempre va estar de su lado. Quién pisó el palito es la autoridad regional. Comunicacionalmente Mesías Guevara va desgastando su imagen de político, de autoridad regional y de jefe del comando COVID-19 Cajamarca.

En medio de la crisis sanitaria que azota el mundo, en particular, el Perú, actos como éstos desdicen de nuestra participación en acciones diversas. Sin embargo, la discusión sigue latente ¿Quién debe ejercer el periodismo y quién no?.

De acuerdo al fallo del Tribunal Constitucional y respaldado por la Constitución Política del Perú establece " (...) no es compatible con la Convención una ley de colegiación de periodistas que impida el ejercicio del periodismo a quienes no sean miembros del colegio y limite el acceso a éste a los graduados en determinada carrera universitaria. Una ley semejante contendría restricciones a la libertad de expresión no autorizadas por el artículo 13.2 de la Convención y sería, en consecuencia, violatoria tanto del derecho de toda persona de buscar y difundir informaciones e ideas por cualquier medio de su elección, como del derecho de la colectividad en general a recibir información sin trabas". La Real Academia Española y Organismos internacionales también respalda el derecho a la libertad de expresión y de prensa.

Si el gobernador regional considera que quienes ejercen el periodismo en el Perú deberían ser  colegiados, consideramos que dejó pasar una oportunidad cuando fue congresista de la república.  Pese a que el TC tiene una lectura clara del tema, un proyecto de Ley podría abrir el paso a un mayor debate. Al igual que la “Ley Mulder” y otras que tuvieron intenciones de cortar la libertad de prensa y expresión en el país, hubiese puesto en agenda posturas de organizaciones políticas que hoy gobiernan el país.

Sin la libertad de prensa amparados en leyes nacionales e internacionales, César Hildebrantd, Augusto Álvarez Rodrich, Rosa María Palacios, Pedro Tenorio, Íngrid Bazán, Federico Salazar, Augusto Carballo, Patricia del Río y otros; no deberían ejercer el periodismo. La mayoría de hombres de prensa en el país no son profesionales egresados de las escuelas de Ciencias de la Comunicación y Periodismo.  Su práctica y especialización académica lo han formado para tal fin. Algunos referentes del periodismo nacional y otros seriamente cuestionados.

Quienes ejercemos ésta noble profesión deberíamos adentrarnos con mas dedicación a releer la obras de: Ryszard Kapuściński, Gabriel García Márquez, José Carlos Mariátegui, Jaime Bausate, José Ignacio Vigil y de otros grandes maestros del periodismo mundial. Mayor especialización e investigación es una tarea ineludible que exige los tiempos actuales. Tampoco avalamos actitudes mercenarias y mediocres.  Necesitamos responder con mayor nivel profesional los desafíos del milenio.