jueves, 9 de octubre de 2014

Triunfo de Santos en debate nacional

Por: Segundo Matta Colunche


Debate sobre triunfo de liderazgos regionales progresistas y de Izquierda en Perú ocupa primeras planas de medios nacionales e internacionales. La derecha reconoce que encarcelamiento de Gregorio Santos es una persecución política, mientras “opinólogos” satanizan al líder masista tras elecciones regionales del 05 de octubre.

Se veía venir. Luego que empresas encuestadoras no podían tapar el inminente triunfo de Gregorio Santos en las elecciones regionales y municipales del 05 de octubre, la derecha reaccionaria en el Perú lanzaba dardos contra Santos, líder del Movimiento de Afirmación Social (MAS) y del pueblo cajamarquino. IDICE informó que Santos ganaría en primera vuelta con el 41%, Datum Internacional le dio 45.8% e Ipsos Apoyo, 33%. Esto sucedió a una semana de las elecciones (domingo 28 de setiembre). Ya antes, las mismas encuestadoras vaticinaban una derrota del líder izquierdista, orientando al electorado optar por el fujimorismo. Todo estaba digitado desde el poder económico. Pero su estrategia rebotaba con la realidad.

La derecha no se quedó con los brazos cruzados. Armó una campaña mediática de desinformación, guerra sucia al estilo fuji montesinista contra Santos y liderazgos locales del MAS. Enviaron a Cajamarca a su vocero mediático de Yanacocha, Miguel Santillana, mientras que en Lima ocupaba espacios de medios nacionales el ya conocido defensor de la desprestigiada Yanacocha, Fernando Rospigllosi. Tiraron barro a la lucha heroica de Cajamarca y catalogaron como “ignorantes” y “analfabetos” a los seguidores del MAS. Su estrategia no funcionó, al contrario generó mayor reacción del pueblo de Cajamarca contra el poder económico y el Gobierno Central.

Domingo 05 de octubre, 4pm: flash electoral a boca de urna. Ipsos Apoyo reveló respaldo de 49.9% a Gregorio Santos, frente al 18% del fujimorista Osías Ramírez. Analistas políticos inundaron los medios de comunicación para interpretar el triunfo de Santos en Cajamarca. Algunos acongojados y otros con estilo propio de frustración responsabilizaban a Ollanta Humala del triunfo de Cajamarca. La derecha en sus trece, decía: “Qué pasa con los cajamarquinos”, “estoy decepcionado con Cajamarca”, “qué será de las inversiones”, “qué será de Conga y todos los proyectos mineros”, “Cajamarca va rumbo al descalabro”. Otros llamaban a gritos modificar la Ley de Partidos Políticos y La Ley Electoral para evitar que “radicales” como Santos postulen como candidatos.

El lobista peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuczhynski, anunciaba que si no se hace cambios en la Ley Electoral, el 2016 podría ser catastrófico para el Perú. El expresidente aprista Alan García, responsabilizaba a Ollanta Humala de la persecución a Santos: Santos iba a perder la elección pero el gobierno, por figuretear, lo encarceló ruidosamente, lo victimizó y lo hizo ganar”. Para la fujimorista Keiko Fujimori, Ollanta Humala es responsable del triunfo de Santos. La derecha no solo criticaba sino que mostraba su preocupación por lo que pueda venir en los próximos meses. Algunos analistas como Nelson Manrique (La República), Carlos Meléndez (Perú 21), y Rolando Breña (El Correo) disipan el futuro de la Izquierda en los próximos años y quienes la podrían liderar. Sin embargo, después de varias lunas la derecha acepta que prisión preventiva de Gregorio Santos, obedece a persecución del Gobierno Central y el poder económico. Como decía Breña: “La victoria de Gregorio Santos en Cajamarca tiene aún para hacer correr ríos de papel y tinta”. El debate sigue.

El sentimiento de cambio en diferentes regiones del país es similar al de Cajamarca. En la mayoría de ellas ganaron movimientos independientes y progresistas, y en otras van a segunda vuelta con una propuesta contraria al modelo económico neoliberal. En Moquegua, Junín y Puno se evidencia posturas revolucionarias que podrían ayudar a generar una bloque de Izquierda con miras a las elecciones generales del 2016. Sin dejar de lado espacios importantes en todas las regiones del país, incluido Lima.


Se necesita unidad de los movimientos y partidos políticos de Izquierda, progresistas e independientes. Patria Roja y el MAS tienen una estructura orgánica nacional, pero no tienen inscripción nacional; Tierra  y Libertad tiene inscripción nacional pero es débil en su estructura orgánica, hay otros movimientos que podrían contribuir a la Gran Unidad. Se necesita voluntad de los dirigentes políticos para concretarla porque el pueblo ya tomó la palabra.