lunes, 28 de septiembre de 2015

Poderes ilegítimos contra Gregorio Santos

Por: Segundo Matta Colunche

Gregorio Santos es aclamado por pobladores de  Chota
Según las principales encuestadoras latinoamericanas, Perú es el país que se encuentra en la cola en cuando a la aprobación de los principales poderes del Estado. El Gobierno Nacional tiene una aprobación de 24%, mientras que, el Congreso de la República se ubica en los puntos más bajos de las últimas décadas (8%), según Ipsos Perú.

Desde noviembre del 2011, se crearon varias comisiones de investigación a la gestión del Presidente Regional de Cajamarca, Gregorio Santos Guerrero. Consejo Regional, Congreso de la República, Fiscales, Jueces, Contraloría General y otros órganos de control, se hicieron cargo de revisar hoja por hoja los procesos de ejecución de las obras que ejecuta la entidad regional. Desde el Gobierno Central se designaron fiscales para hacerse cargo en exclusividad de la investigación a la gestión de Santos. Se crearon “colaboradores eficaces” sin identidad, similar a los jueces sin rostro de la dictadura fujimontesinista. Estos procesos lejos de ser estudios que respondan a criterios técnicos y profesionales, fueron envueltos a presiones mediáticas para limitar el avance de liderazgos regionales.

“Goyo” no se opuso a la investigación, al contrario bridó todas las facilidades para que los órganos de control realicen su trabajo. La Contraloría General de la República instaló sus oficinas en la sede del gobierno regional. Funcionarios y trabajadores brindaban información permanente sobre sus actuados. Ya llegan 4 años de investigación, y lo que se ha denunciado son algunos casos leves de errores administrativos. No hay pruebas que determinen actos reales de corrupción.

La prensa dependiente del poder económico, se llena la boca diciendo que Gregorio Santos está investigado por irregularidades en 11 obras ejecutadas por el Gobierno Regional Cajamarca. Execrable información que atenta contra los principios éticos del periodismo.

En toda esta investigación se ha denunciado procesos que han sido anulados en su debido momento (licitación hospitales de Jaén y Cajabamba), se investiga la Defensa Ribereña de Lajas, obra que el grupo el Comercio dio como fantasma; sin embargo, en febrero del 2013 se inauguró en presencia de la población. Se investiga proyectos de electrificación rural PRER, obras que van culminándose y poniéndose al servicio de la población. Así como, se ha sometido a investigación elaboración de perfiles y expedientes; procesos que está a cargo de sus respectivos comités de selección independientemente del presidente regional.

Al extremo de la maldad y odio a liderazgos regionales, la comisión Belaunde Lossio incluye en este proceso a Gregorio Santos, cuando en la realidad, empresas ligadas al cuestionado empresario nunca contrataron con el gobierno regional. Empero, escuchen a Chacón, Tapia, Ramírez, Juan de Dios, Llatas, y la mayoría de los que representan al ilegítimo legislativo (8% de aprobación) disparar sus dardos contra Cajamarca. “Estamos luchando contra la corrupción”, “no más corruptos y narcotraficantes”, dicen. ¿Quiénes hablan? La respuesta es clara: “…los que ha hundido el parlamento de Haya, Prialé, Orlandini, Horacio, Javier y todos los que dieron nivel a la política nacional”.

A seis meses de las elecciones generales del 2016, los candidatos de la derecha reaccionaria están compitiendo entre ellos: Keiko, Alan, PPK y Toledo no traen más de lo que el pueblo peruano conoce: “antipatriotismo”. La soberanía de la patria y el sentido de nación estarán muy lejos de ser identidad.

La izquierda con sus disputas mezquinas no hará más que mirar la fiesta del lobismo con tufo de felonía criolla. Sin embargo, desde las bases exclaman la candidatura del preso político, Gregorio Santos. La concentración nacional de organizaciones sociales en Chiclayo así evidencia.


Mientras tenemos a un Presidente de la República que tiene el 12% de aprobación, un Congreso Nacional con 8% y Poder Judicial con 12%; el pueblo debe avanzar a fortalecer su unidad. De los poderes ilegítimos no esperamos nada. ¡La izquierda es la esperanza!