martes, 5 de junio de 2012

Día seis: Cerca de 40 mil personas marchan en defensa del agua en Cajamarca

La consigna es lograr que la transnacional Newmont – Yanacocha se retire de Cajamarca dando paso a un modelo de desarrollo que proteja los recursos naturales estratégicos para preservar la vida y la salud.
En el sexto día de paralización contra del proyecto minero Conga de Newmont - Yanacocha, cerca de 40 mil personas abarrotaron una vez más la Plaza de Armas de Cajamarca para exigir al presidente Ollanta Humala Tasso, cumpla su promesa electoral de priorizar el agua antes que el oro, declarando inviable este proyecto por estar ubicado en cabecera de cuenca y atentar contra el medio ambiente y los recursos naturales.

Con pancartas multicolores y banderas verdes que simbolizan la defensa del medio ambiente; delegaciones de Bambamarca, Celendín, San Marcos, San Pablo, Jaén, San Ignacio, Chota, Cajamarca y otras provincias de la región, inicialmente se movilizaron por distintas calles de la ciudad para luego concentrarse en la Plaza de Armas de Cajamarca y participar en un mitin encabezado por el presidente regional, Gregorio Santos Guerrero, varios alcaldes distritales y líderes medioambientales de la región.

Simultáneamente a las movilizaciones, decenas de hombres y mujeres preparaban la clásica Olla Común con alimentos donados por un incalculable número de pobladores de buen corazón y amor por la tierra, demostrando de esta manera su entero compromiso y solidaridad con esta causa justa de los cajamarquinos de luchar contra el abuso de las empresas mineras y en busca de rescatar el cada vez más disminuido recurso hídrico en la región.

Las movilizaciones continuarán hasta que el presidente Ollanta Humala escuche al Perú que lo llevó a la presidencia, al mismo que hoy hace oídos sordos -lo califica de intransigente y revoltoso- mimado por la Confiep, empresas transnacionales y la derecha, mientras sus padres y hermanos cargan la vergüenza en su apellido que hoy se ve manchado por intereses económicos del ahora gobernante del Perú.

Cabe recordar que el repudio a Newmont – Yanacocha tiene su origen a inicios de la década del noventa del siglo pasado cuando esta empresa se instaló en Cajamarca; y que hoy después de casi dos décadas de explotación sigue contaminando no sólo el medio ambiente sino a la conciencia de la gente. Lejos de haber traído desarrollo a la región, actualmente Cajamarca encabeza junto a Huancavelica los índices más altos de pobreza y desnutrición.
 
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Solidaridad con los periodistas agredidos


Por Segundo Matta Colunche

Indignante. Policías de Valdés-Ollanta agreden a periodistas cajamarquinos

Quienes saben lo que significa expresar ideas y opiniones sin obstáculos de especie alguna en democracias desarrolladas y quienes anhelan que así ocurra, también, en otras latitudes, en donde esta forma de vida política, económica y social trata de ser tal, debemos repudiar el maltrato y agresión salvaje de algunos efectivos policiales en contra de 2 compañeros periodistas de Cajamarca. Imágenes propaladas por algunos medios de prensa de la capital como La República, La Mula.com, y redes sociales, pintan de cuerpo entero cómo actúan “los agentes del orden” cumpliendo disposiciones del gobierno al pie la letra.

Los llamados "grandes de la prensa nacional y algunos voceros de las mineras" no han dicho nada hasta el momento sobre este cobarde ataque. Ellos dicen defender “la libertad de expresión y de prensa”, pero cuando los "mal uniformados" reprimen a sus mismos compañeros, callan.

El gobierno regional de Cajamarca y sus organizaciones con todo su historial de largas décadas de lucha por el bien tan preciado de la persona humana, tanto por lo que representan a estas alturas, como por la trascendencia que tienen en la perspectiva de una nación que, lenta y sin pausa, trata de hacer realidad el ideal del derecho a una convivencia más justa, digna y fraterna.

Pensábamos que los años más difíciles para el ejercicio de la profesión periodística, como asesinatos, carcelerías, agresiones físicas, persecuciones, querellas que aumentaban, tanto por la autocracia y la corrupción en la administración del Estado, como por la siniestra presencia de un vínculo entre el terrorismo y el narcotráfico, ya pasaron; sin embargo, esta actitud antidemocrática continúa, y lo peor desde el Estado y el gran capital, aunque no nos parece raro, pues este modelo neoliberal que gobierna el país siempre funcionó así.

 El gobierno regional de Cajamarca que preside Gregorio Santos Guerrero expresa una vez más, su irrestricto respeto a la libertad de expresión y de prensa en el país, como un derecho humano inalienable, su capacidad de propuesta y de respuesta en contextos en que los medios al servicio del gran capital callan y avalan el atropello a este derecho, surgen los verdaderos espacios democráticos aunque pequeños pero dignos, porque para quienes queremos construir un nuevo modelo de desarrollo con justicia social para todos, consideramos que ¡la peor opinión es el silenció!.

El tiempo ha pasado, pero ha dejado huellas tristes que ojalá nunca más se vuelvan a repetir. El pueblo sabe muy bien lo que significa respaldar los principios fundamentales de la libertad de expresión, de defender el derecho tan fundamental y de rendir sincero homenaje a los hombres y mujeres que ayer se inmolaron por la libertad de prensa, y a quienes hoy muestran abiertamente el espíritu y la voluntad firme para rechazar cuanta iniciativa o acción se produzca en menoscabo del derecho a investigar, brindar y recibir información.

Agradecemos a las todas las organizaciones de prensa, periodistas y medios honestos quienes expresaron su solidaridad con los compañeros agredidos y repudiamos la actitud brutal de este gobierno. Así no se construye la democracia, Sr. Ollanta.

Desde esta tribuna exigimos al Ministerio Público y Poder Judicial severa investigación y sanción ejemplar a estos malos policías. El gobierno dice respetar  la libertad de expresión, sin embargo envía a la represión para maltratar al pueblo. ¡Indignante!.

Saludamos a la dignidad inquebrantable de seguir luchando contra todo lo que pueda constituir clausura o coacción a los medios de comunicación social, que se pretenda institucionalizar la cultura del secretismo, que se aprueben proyectos de ley que tienen como propósito amordazar a los periodistas y que la publicidad oficial, nacional, regional y local se restrinja al mínimo a favor de medios que entregan su línea editorial por un plato de lentejas.