lunes, 29 de junio de 2020

La política y los Fake News

Por: Segundo Matta C.

¿A quién perjudica los Faw News? Tiene un impacto a quién va dirigido, pero también, desdice el nivel de organización y la imagen de los principales líderes de quien organiza y emite.

En medio de las múltiples posibilidades que tiene el hombre para comunicarse también están las amenazas que tiene que enfrentar: Fake News o informaciones falsas. Mucha de ellas se convierten en virales. Es una amenaza para la dignidad del ser humano. También desprestigia a quien lo hace de ser descubierto. Las cuentas y/o páginas falsas – troll´s- están a la orden del día. Vídeos, artículos, crónicas, notas de prensa, páginas web, diseños virtuales, fotografías, etc. tienen fines particulares. Por eso, es hay necesidad de ir construyendo reputación sobre la base de organizaciones virtuales serias y responsables (investigación). Las páginas y/o cuentas oficiales también presentan marcadas acciones subjetivas. Las instituciones del Estado no han podido  constituir hasta el momento fuentes oficiales confiables. La burocracia, ineficiencia, interés grupal y limitaciones en una Comunicación Política Estratégica los ha llevado al simplismo espontáneo. Las cosas están tan mal que, ni el INEI, institución estatal que debe presentar una data confiable ha proporcionado información real. Es una tarea impostergable crear y/o fortalecer instituciones y áreas de Investigación y Comunicación para la toma de mejores decisiones y transparentar procesos.

¿A quién perjudica los Faw News? Tiene un impacto a quién va dirigido, pero también, desdice el nivel de organización y la imagen de los principales líderes de quien organiza y emite. Por ejemplo, durante los últimos días hemos testigos de una serie de ataques cibernéticos a medios de comunicación, periodistas, líderes políticos, instituciones y personalidades; desde las cuentas falsas y/o troll´s  se han desatado insultos, calumnias, difamaciones y adjetivos en contra líderes de opinión. El objetivo principal: desprestigiar el nivel de credibilidad y bajar el liderazgo mediático. Sin embargo, también se ha descubierto de dónde vienen: de instituciones y partidos políticos gobernantes. Pinta de cuerpo entero la débil o nula organización en términos de Comunicación Política.

Un líder tiene que ser tolerante, paciente, honesto, respetuoso de las ideas divergentes, generar empatía, optar por los consensos, buscar aliados, escuchar, informar permanentemente, organizar y fortalecer a las que existen, mostrar interés por los problemas comunes, orientar a su organización, lidiar con las injusticias, marcar distancia de actos discriminatorios; es decir, ser un ciudadano con estilo plano pero con autoridad para dirigir. Sin embargo, el papel que juegan las actuales autoridades desdicen del nivel para gobernar: autoritarismo, venganza, prepotencia, soberbia, ineficiencia e ineficacia, imposición, etc. La crisis ha desenmascarado la debilidad en la administración pública y las pésimas decisiones políticas que se toman.

El líder tiene que fortalecer no sólo su imagen personal, sino también, la del colectivo que lo acompaña, de sus aliados, de su partido, de la institución. Cualquier desliz de algunos de su miembros tiene la obligación de revertir la imagen proponiendo alternativas de solución a través de puntos de consenso – diálogo y capacidad de escucha-. El líder tiene que lidiar siempre con acciones negativas que vayan en contra de la dignidad de su población. Pedir perdón, disculpas y/o hacerse una meaculpa por errores individuales hace trascender en el tiempo. No hacerlo, arrastrará pasajes que lo llevará toda su vida.

Los Fake News no es una buena estrategia para gobernar. Al contrario, lacera la imagen de los ciudadanos y rebota con fuerza en quienes emiten. Una Comunicación Política profesional es vital para darle nivel, respeto, altura y conocimiento al debate democrático. Cualquier desacierto frena el crecimiento orgánico e institucional.

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