viernes, 12 de diciembre de 2014

¡Por justicia: Goyo libertad!

Por: Segundo Matta Colunche

Gobiernos de Fujimori, Toledo, García y Ollanta que están involucrados en actos de corrupción pasan piola en los tribunales. La década del 90 considerada la más corrupta de la historia dejó un precedente: “la derecha y el poder económico son siameses del descalabro de las instituciones públicas”.

El pasado 25 de junio, la jueza Mercedes Caballero del Juzgado de Investigación Preparatorio Nacional (Lima), decretó ilegalmente por 14 meses, prisión preventiva para el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos Guerrero. Decisión que fue tomada, bajo las presiones políticas, económicas y mediáticas con las que se pretendió acusar a Santos de ser el líder de una “banda criminal”. Para los voceros de las trasnacionales mineras “Santos se parecía a Álvarez”. Craso y monumental error al analizar dos gestiones regionales que política, ideológica y administrativamente son diferentes.

¿Por qué nos diferenciamos de la gestión de Álvarez? 1) En Cajamarca nunca se negoció con ningún fiscal o juez para favorecer casos en materia de investigación, 2) Por principios y respeto a la ciudadanía nunca se organizó una “centralita” para chuponeos y seguimiento a personas opositoras a la gestión, 3) Aquí no hubo compadrazgos con empresas mineras, 4) Los cajamarquinos no se arrodillaron al poder económico y político a cambio de presupuestos, 5) En Cajamarca se cumple la decisión de la mayorías y respeta las minorías, 6) La gestión cajamarquina no tuvo una bancada en el parlamento para su defensa, etc. Razones suficientes para demostrar que la prisión preventiva a Santos se debe a decisiones políticas (persecución política).

Si queremos medir a todos con la misma vara y tomando en cuenta los supuestos indicios de corrupción, Alan García, Alejandro Toledo, Ollanta Humala y sus ministros de Estado deberían estar cumpliendo prisión preventiva. También se trasladaría a dueños de las empresas mineras, petroleras y madereras; a los lobbies del Congreso de la República, a dueños de empresas constructoras y consultoras que saltan varios procesos de licitación para hacerse dueños de formulación o ejecución de obras estatales. Como decía una madre cajamarquina en una radio local, también se debe dictar prisión preventiva contra algunos periodistas que mienten y difaman bajo sus acostumbrados chantajes. Pero en este país la justicia es igual a un embudo: “ancho para los poderosos u voceros de ellos, y angosto para el pueblo”.

Los últimos años hemos presenciado actitudes vergonzantes de quienes administran justicia: Los hermanos Fujimori se educaron en EE.UU. con dinero del Estado Peruano, “la justicia” archivó y los limpió de polvo y paja; encontraron pasta básica de cocaína en una de las empresas del congresista Kenji Fujimori y en casa de candidatos naranjas, igual no se encontró responsabilidades; al exministro aprista se sentencia a más de 04 años de prisión efectiva, pero no ha ido ni una hora a la cárcel (suigeneris); Alan García es responsable directo de los narcoindultos, petroaudios, irregularidades en los colegios emblemáticos y sin embargo sus operadores judiciales lo blanquean.

Igual podemos hablar de Alejandro Toledo: Sus familiares cercanos tiene inmobiliarias por más de 20 millones de soles incluido él, pero no pasa de leves denuncias mediáticas. No es todo: Ollanta Humala, el de la “Honestidad para hacer la diferencia” avanza a convertirse en los más cuestionados de los últimos 14 años: Lobbies como Cheade, Mayorga, Cornejo, Figallo y otros son su carta de presentación. Allí nace para satisfacción “nacionalista” el prófugo Martín Belaunde Losio y el apoyo incondicional del ex Fiscal José Peláez  y el actual José Ramos Heredia para fortalecer una red de corrupción que carcome hasta palacio de gobierno. Pero, prohibido denunciar estos hechos, porque puedes terminar fuera de tu institución de trabajo como la ex procuradora Yeny Vilcatoma.


A Gregorio Santos se le dictó prisión preventiva por represión y revanchismo político. Desde que estalló el conflicto Conga y Santos se puso de lado de su pueblo el poder económico y político no cesó en atacarlo. Preso ganó por segunda vez el gobierno regional de Cajamarca y hoy el pueblo peruano exige su libertad. ¡Escuchad, escuchad, escuchad la victoria será del pueblo!

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