martes, 21 de octubre de 2014

Libertad para los ronderos cajamarquinos

Por: Segundo Matta Colunche

Foto. (Cortesía de Tony Alvarado). Ronderos urbanos de Cajamarca injustamente encarcelados a 09 meses 
En un país donde reina la informalidad (87%) y la delincuencia (42%) es imposible generar un clima de paz. La prisión preventiva por 09 meses de 05 hermanos ronderos urbanos de Cajamarca no es otra cosa una carta blanca para que las bandas organizadas sigan operando impunemente en nuestro pueblo. Según la Municipalidad Provincial de Cajamarca la discoteca “Mahoma” es clandestina, no tiene licencia; pero, hasta ahora, no se ha hecho nada por clausurarla. Los ronderos que denunciaron actos delincuenciales e intentaron clausurarla, hoy purgan cárcel en el penal de Huacaríz.

Mientras el presidente de la República Ollanta Humala afirma que el incremento del sicariato es producto de “la globalización” y su Ministro del Interior Daniel Urresti pide tranquilidad a los peruanos porque “los sicarios solo debe preocupar a los delincuentes”; las bandas criminales organizadas siguen generando zozobra en diferentes puntos del país. Sobre todo en ciudades de la costa como: Trujillo, Lima, Piura, Tumbes, Chiclayo, Chimbote, según el último reporte del Comité Estadístico Interinstitucional de Criminalidad del Perú.

Empero, las ciudades de la sierra, tampoco son ajenas a ésta realidad. En un reciente estudio del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI 2013), se corrobora que a nivel nacional los principales problemas son: delincuencia 42.8%, pobreza 35.7%, corrupción 30.8%, falta de empleo 22.5% y falta de seguridad ciudadana 21.6%. La delincuencia y falta de seguridad se encuentra entre los 04 problemas principales a enfrentar por el Estado y la Sociedad Civil.

Y son cerca de 04 décadas que la Sociedad Civil, a través de la organización de las Rondas Campesinas, está dando su aporte para erradicar el abigeato, la delincuencia y la corrupción. Las Rondas Campesinas tienen mayor presencia en las regiones norteñas (Cajamarca, Lambayeque, La Libertad, Amazonas, San Martin, Piura y Ancash). También en todas las regiones hay comités de la organización campesina, aunque con otros nombres, que actúan contra estos males. En Cajamarca, hace aproximadamente 2 décadas que el ejemplo de las Rondas Campesinas se ha extendido a las ciudades bajo el nombre de Rondas Urbanas y están contribuyendo ejemplarmente a frenar la delincuencia.

Las Rondas Urbanas tiene una estructura similar a las de las Rondas Campesinas (Comités provinciales, distritales, zonales y barriales). Y, a su vez, tienen sus autoridades ronderiles electas democráticamente (un rondero un voto). El actuar de sus líderes se centra en acatar las deciciones de las mayorías luego de un análisis profundo a través de sus asambleas. No se puede negar que, las Rondas Campesinas al igual que las Rondas Urbanas han contribuido a frenar conflictos vecinales, familiares y de territorio en poco tiempo, cuando estos mismos conflictos se empolvaban en oficinas del Ministerio Público y Poder Judicial. Su protagonismo ha avanzado y hoy son parte de la lucha por frenar la delincuencia, el abigeato, la corrupción y su clara decisión de defensa de sus recursos naturales.  Dichas organizaciones merecen nuestro reconocimiento y respeto.

Sin embargo, su actuación siempre ha sido mancillada. Es más, los gobiernos de turno promovieron estrategias para desaparecerlas, prohibir su avance y hasta mercenarizarlas. Los poderes que administran justicia siempre intentaron dividirlas organizando comités paralelos. A pesar de ello, el nivel de conciencia del campesino jamás permitió que intervengan a su organización que es producto de luchas históricas.

La prisión preventiva de 05 ronderos urbanos en Cajamarca, ha generado repudio de sectores importantes de la sociedad cajamarquina. “Quienes luchan por combatir la delincuencia y defender sus recursos naturales son perseguidos, denunciados y encarcelados; pero quienes roban al Estado, matan a campesinos, destruyen nuestro medio ambiente; transitan libremente por las calles del Perú”, lo que llamamos en un artículo anterior “La Justicia patas pa´arriba”.


Expresamos nuestra solidaridad con los hermanos ronderos: César Bueno Abanto, Bernardino Cabanillas Goicoechea, Santos Manuelita Becerra Lingán, Ninfa Vásquez Cruzado, José Manuel Mendoza Arana, Nancy Rocío Ruiz Julón. Esperamos que quienes tienen a cargo el proceso de investigación actúen con independencia y respeten los derechos constitucionales de las personas. ¡Libertad para estos dignos hijos del pueblo!

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