martes, 15 de abril de 2014

¿Gobernadores: “Sobonaje o soplonaje”? Las dos cosas

Por: Segundo Matta Colunche
 
Presidente Ollanta Humala y su portátil de Cajamarca
En 2010, el presupuesto designado al pago de gobernadores fue de S/.46’220.000; en el 2011, S/.52’505.000; 2012, S/.65’971.000 y; S/.33’440.000 en 2013 (se redujo a la mitad porque la Onagi cambió de pliego, pasaba a ser una entidad con autonomía propia). Sin embargo en 2014 el presupuesto se triplicó a S/.84’692.000.
 
La Ley de Bases de la Descentralización No. 27783, publicada en el diario oficial El Peruano, el 20 de abril del 2002, fija las normas y procedimientos de descentralización del gobierno en aspectos administrativos, económicos, productivos, financieros, tributarios y fiscales; competencias que en regiones debe estar a cargo de los gobiernos sub nacionales, como determina el artículo 08: “La autonomía es el derecho y la capacidad efectiva del gobierno en sus tres niveles, de normar, regular, y administrar los asuntos públicos de su competencia”.
 
Sí, en el marco de la autonomía que les confiere la ley, son los gobiernos sub nacionales los que tienen la responsabilidad y el derecho de promover y gestionar el desarrollo de sus circunscripciones, en el marco de la unidad de la nación y bajo las leyes constitucionales. Entonces ¿Qué hacen los gobernadores? La respuesta es evidente, cumplen la función de “sobonaje y soplonaje” como manifestara, César Flores Berríos, en un post publicado en su página de Facebook.
 
El más claro ejemplo se evidencia en Cajamarca, cuyo gobernador regional Ever Hernández Cervera, sólo se ha dedicado a criticar y desinformar sobre la gestión regional, gobiernos locales y organizaciones sociales. Fiel a su estilo y obediente de las directivas de su jefa Dacia Nena Escalante, -la manda más de la Oficina Nacional de Gobierno Interior- (Onagi), cumple con defender a raja tabla el cuestionado proyecto minero Conga y los programas sociales.

 
Algunas evidencias muestran que los gobernadores están alineados a las determinaciones de la pareja presidencial, si sucede lo contrario, los cambian inmediato como sucedió en Cutervo, cuando el gobernador Aurelio Quiróz anunció una posible alianza con Fuerza Social. “Todos los gobernadores deben apoyar a Bobadilla, sin resistencia ni murmuraciones”.
 
Pero esto no es todo: El gobierno central en su ambición re-centralista, en Cajamarca ha instalado oficinas del Ministerio de Vivienda, Energía y Minas, Economía, Mides, y otras; que definitivamente paralelizan la gestión regional y local. Ésta no es otra cosa que concentración de instituciones con evidente tufo político, ante la ausencia de partidos y movimientos políticos orgánicos.
 
La portátil de Humala, conformada por gobernadores, muchos de ellos sin un perfil político determinado, representa a la emoción momentánea. Aquí no hay principios políticos ni ideologías definidas sino carencia de militantes. Terminado el gobierno “nacionalista”, cada uno tomará su propio camino como sucedió con Perú Posible, Frente Independiente Moralizador, Somos Perú, el “limatizado” PPC y otros. El “Nacionalismo” no es un partido político, es un  movimiento electoral coyuntural.

 
Las portátiles a sueldo también se evidencian en otros sectores: En Cajamarca, Yanacocha apeló a Luis Guerrero, Emilio Horna, Jorge Vergara, Manuel Becerra, periodistas y  sus ya conocidos candidatos. Sería necesario que El Comercio, también diga algo de ellos.
 
Una cosa es seguir al líder u organización por militancia o simpatía, otra es por adulonería y soplonería. Esperamos que los gobernadores (portátil de Humala) se conviertan en militantes orgánicos y no los que evidenciamos ahora.

 
Humala rompió el proceso de descentralización y bonificó presupuestalmente a sus gobernadores para hacer frente a los gobiernos sub nacionales. Estas oficinas sólo cumplen funciones de trámite documentario para la otorgación de garantías personales y autorizaciones para eventos, que muy bien podrían hacerlo las comandancias policiales de cada jurisdicción.

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