miércoles, 6 de junio de 2012

¡Por una Cajamarca digna!, ¡Por un Gran Perú!

¡¡ ¿DESDE CUÁNDO ES UN DELITO PEDIR QUE UN PRESIDENTE QUE NO CUMPLE SUS PROMESAS SE VAYA A SU CASA?!!



La derecha y el oportunismo continuista y palaciego pretende ahora crucificar a Gregorio Santos por haber reclamado el derecho de los electores a exigir a los presidentes que honren su palabra, que la política sea decente, que las más altas autoridades sean coherentes entre lo que dicen y hacen, que no engañen al pueblo y cumplan lo que ofrecieron en campaña electoral, recordando las experiencias latinoamericanas de Ecuador y Bolivia. 

La hipocresía de los palaciegos y de la Derecha Bruta y Achorada (DBA)  es monumental y se demuestra con lo siguiente:
1.     Santos, no ha hecho sino repetir exactamente lo mismo que con todo derecho tanto Ollanta Humala y Alan García, diversas bancadas parlamentarias, hasta el fujimorismo y los grandes medios de comunicación, repitieron y reclamaron durante años: que Alejandro Toledo debería ser sacado, vacado “por  no cumplir con sus promesas y haber engañado al Pueblo”. De esto hasta ahora el propio A. Toledo no deja de quejarse.

2.       Resulta que los mismos que reclamaban en las calles y plazas, desde el Congreso y los medios que Toledo debía ser sacado porque no cumplía sus promesas, son los que hoy se rasgan las vestiduras, cuando con legítimo derecho Santos, opina públicamente que Humala honre su palabra y cumpla lo prometido. Ahora porque lo dice Santos sí existe el delito de ¡sedición, rebelión o subversión! Santos no recurrirá sino al recurso democrático de exigir el adelanto de elecciones y eso no es sedición ni golpismo en ninguna parte.

3.       La maquinaria política para aplastar toda crítica a la capitulación de O. Humala ante el continuismo neoliberal está en marcha; como en los tiempos de Nélida Colan en el Ministerio Público y Rodríguez Medrano en el Poder Judicial durante el fujimorismo dictatorial y corrupto, ya el Fiscal de la Nación, los voceros del ejecutivo,  algunos parlamentarios desinformados y palaciegos, ordenaron la criminalización de Santos bajo la acusación de “sedición y atentar contra el orden democrático”. Basta escuchar  sus declaraciones y la orientación de los medios para saber a qué apunta el tono hipócrita de estas acusaciones.

4.       Ahora bien, como el delito de sedición, subversión  y rebelión no prescriben, nosotros con los mismos criterios y “argumentos” con los que la fiscalía a rajatabla va a acusar a Santos, acusaremos también y con idénticas y abundantes pruebas, aquellos que desde Ollanta de esos tiempos, hasta García, pasando por las bancadas parlamentarias que voz en cuello exigían sacar a Toledo por no cumplir con sus promesas. Allí veremos cómo actúa la justicia, y desnudaremos la doble moral de muchos politiqueros y palaciegos de turno.

NI TRÁNSFUGAS, NI GOLPISTAS, SIEMPRE CONSECUENTES, DEMÓCRATAS Y PRINCIPISTAS.

MAS CAJAMARCA

Cajamarca, 6 de Junio 2012

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